Las armas del alba – Carlos Montemayor

Yo estaba interesado mas que todo por la presentación del libro de Carlos Montemayor. Era el dia 23 de Septiembre del 2003.  Ya estando en el Teatro de la Ciudad, un vuelco de emociones le dieron vuelta al asunto y mis expectativas fueron superadas pero en gran manera. ¿El asunto? Una celebración más del aniversario del intento de toma del cuartel de Madera en 1965. El teatro estaba a reventar y había gente hasta en los pasillos.
El detalle principal, era que después de 38 años, se reunían por primera vez, los cuatros sobrevivientes de aquellos trece que intentaron el asalto. Otro detalle, la presencia del general Gallardo y la presentación de la novela “Las armas del Alba”. Lo que más me emocionó fue la presencia de esos cuatro seres que yo los veía como héroes aún sin conocer a fondo sus personas o ideas que los movieron. Tan sólo verlos ahí, como actores, testigos y sobrevivientes, me llenaba de cierto orgullo. Quizá porque la historia ahí se mostraba viva. Era una oportunidad formidable para escucharlos, para emocionarse con ellos con sus  vivencias o anécdotas que pudieran contar. Ramón Mendoza me simpatizó en gran manera. Su parquedad al hablar contrastaba con su presencia llena de misterios y posibles exuberancias de ideas y recuerdos. Habrá tanto qué leer, tanto qué investigar y aprender sobre ellos que me recomiendo más tiempo para este tema.
Cuando habló el general Gallardo, hubo varias exclamaciones y aplausos para sus ideas. Defensor de los derechos humanos, nos deleitó con sus puntos de vista militares. Claro que no desaprovechó la oportunidad para exponer sus ideales políticos y criticar a los poderes ejecutivo y judicial. Denunciaba el estado sobre el estado que existe en el ámbito militar, con esto señalaba que existe una violación a la constitución. Especialista en asuntos político-militares, terminó sus turno exponiendo las ideas que para él justificaban las creación de un ombudsman militar.
El turno de Carlos Montemayor. Con su voz tranquila y profunda, fue agradeciendo a todos los presentes y recalcó el principal hecho de la noche. La reunión de los sobrevivientes y de sus familiares, haciendo a un lado el tema de la presentación de su libro, sin embargo, expuso cómo dio inicio a esta novela, comentando los rodeos por los que había pasado. Viajero incansable y persona investigadora , no le gustaba apuntar nada con la imaginación, por eso las horas y más horas de grabaciones y anotaciones de todas las entrevistas, inclusive hasta con el subcomandante Marcos. Sólo así se proponía demostrar que la verdad prevalecerá por sobre todas las cosas, incluyendo las versiones oficiales de cualquier hecho. Al saludar a Carlos Montemayor, después de la presentación, no me pude contener las ganas de estrechar la mano de cada uno de los testigos, sin embargo, dada la multitud, sólo me fue posible estrechar la mano de Ramón Mendoza y felicitarlo. Sentía una necesidad enorme por tener cuando menos un fragmento de contacto con él, con la certeza de estar rozando un fragmento de historia viviente.
Sin duda alguna este tema es de particular importancia para conocer mi contexto histórico y seguir construyendo mi identidad cultural. Falta investigar qué pasó con el proyecto de filmación basado en este libro y que se llevaría a cabo en el estado de Durango bajo la producción de Luis Vekris.

Rafael Jurado

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